Me llamo Locura y soy una gata blanco y negra, de mirada atenta y expresión tranquila. Ahora mismo estoy en el centro de acogida, donde poco a poco voy mostrando cómo soy en realidad.
Soy buena, aunque también desconfiada al principio. Necesito observar, tomarme mi tiempo y sentir que no hay peligro. No soy una gata impulsiva, pero cuando se me trata con calma y respeto, con paciencia se puede llegar a manipularme sin problema, como puedes ver cuando me siento segura.
Físicamente tengo un pelaje corto, negro con el pecho y el hocico blancos, y unos ojos grandes y expresivos que lo dicen todo. No busco protagonismo, pero agradezco los gestos suaves y las rutinas tranquilas.
🐾 Si quieres conocerme mejor o ayudar a que más personas sepan de mí, contacta con el centro de acogida o ayúdanos a difundir. A veces, solo hace falta tiempo para descubrir lo especial que puede ser una gata como yo.

